Unción
A través de la oración y la unción con óleo bendecido, realizada por un sacerdote, el creyente recibe la gracia de Dios para afrontar la enfermedad con paz, confianza y fortaleza interior. Este sacramento puede incluir también el perdón de los pecados y la unión espiritual con el sufrimiento de Cristo.
La Unción de los Enfermos recuerda que nadie está solo en el dolor: Dios acompaña, sostiene y da esperanza incluso en los momentos más difíciles. Para muchos fieles, es una experiencia de profunda paz, reconciliación y confianza en la vida eterna.